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miércoles, 18 de julio de 2018

Peligro en las piscinas: las avispas

¿Os habéis fijado en esas incómodas avispas que merodean por la ducha y el bordillo de las piscinas? Hoy vamos a hablar de ellas, de cómo reaccionar ante una picadura y cómo saber si somos alérgicos.
Avispa papelera o Polistes dominula muy frecuente en nuestras piscinas
Aproximadamente, el 3% de la población sufre reacciones alérgicas generalizadas por el veneno de abejas y avispas. Se estima que tres o cuatro personas fallecen al año por esta causa, según datos de la Sociedad Española de Alergología e Inmunología Clínica (SEAIC). En los últimos diez años la incidencia de reacciones alérgicas graves se ha incrementado en un 20%.

¿Sabéis diferenciar una abeja de una avispa?

Las avispas tienen un aguijón liso y retráctil, que sale con facilidad de la piel, por eso pueden picar varias veces. Las abejas tienen, en cambio, un aguijón fijo y aserrado, con ganchos, que quedan anclados tras la picadura, provocando su evisceración y su muerte, ya que la glándula del veneno está unida al intestino. Por ello, las abejas solo pueden picar una vez.    
Mucho cuidado con las avispas. Cuando una avispa pica, libera una feromona que incita a otros miembros de la colonia a picar, por lo que es aconsejable, en caso de picadura, alejarse rápidamente de la zona para evitar un ataque masivo.
A la izquierda una abeja y a la derecha una avispa
La función de las abejas en la naturaleza es la polinización de las plantas, por ello tienen ese aspecto “peludo” tan característico, como los abejorros, para recolectar el polen. Son herbívoras, ya que se alimentan fundamentalmente de néctar. Las avispas son cazadoras y depredadoras de insectos, son omnívoras, comen de todo. Hay que tener especial cuidado con no dejar restos de comida que puedan atraerlas.
Cuidado con las comidas campestres: recoged todo al terminar
¿Qué debo hacer si me pican?

Se aconseja lavar la herida con agua y jabón, aplicar compresas frías o hielo.
Aplicar frío reduce la inflamación y el picor
Si la picadura es de abeja, debe retirarse el aguijón lo más rápidamente posible, sin presionar sobre el saco que contiene el veneno porque podríamos inocular una mayor cantidad. Para ello, podríamos ayudarnos de una tarjeta.
En principio, no debemos alarmarnos, ya que la mayoría de las reacciones a la picadura suelen ser locales, con picor, dolor, enrojecimiento e inflamación alrededor de la zona inoculada.
Cuando el área de inflamación es mayor de 10 centímetros de diámetro, la reacción no se considera normal, y puede ser indicativo de futuras reacciones alérgicas generalizadas, con lesiones a distancia, dificultades para respirar, mareo, síntomas digestivos, etc. Es decir, lo que constituye una reacción alérgica generalizada grave o anafilaxia.

Así, si la inflamación local de la picadura es grande, va a ser necesario el uso de antihistamínicos orales y corticoides en crema o sistémicos para aliviar los síntomas. Si la picadura ha tenido lugar en la boca u orofaringe el paciente, debe acudir a las urgencias más cercanas, para vigilar una posible evolución a una obstrucción de la vía respiratoria.
En las reacciones generalizadas, si solo se afecta la piel, suelen ser suficientes los antihistamínicos y corticoides sistémicos, pero en las anafilaxias es necesario administrar adrenalina intramuscular de forma inmediata: un tratamiento esencial que puede salvarnos la vida.

Unos consejos imprescindibles para evitar la exposición:
Nido de avispas
No se acerque a panales de abejas ni a nidos de avispas.
Nunca haga movimientos bruscos. Si una abeja o avispa se posa sobre alguna parte de su cuerpo, no intente matarla ni espantarla; permanezca quieto o haga solo movimientos lentos hasta que se aleje.
No manipule frutas y en general comidas al aire libre. No se acerque a los cubos de basura en la calle.
Si deja ropa en el suelo, sacúdala antes de ponérsela, pues puede haber alguna avispa entre los pliegues.
Evite caminar descalzo, así como hacerlo por huertos o cualquier área con abundantes flores.
Durante la época de actividad (mayo a septiembre) use ropa de colores poco llamativos y evite perfumes y espráis para el cabello cuando salga al campo.
No pode árboles ni siegue césped o setos durante la época de actividad.
Las colisiones con estos insectos pueden causar picaduras; por lo tanto, evite correr o montar a caballo, en bicicleta o en moto, en áreas en que haya abundancia de flores. Un coche descapotable puede ser especialmente peligroso.
Dentro de recintos cerrados mantenga una red para atrapar cualquier insecto volador que penetre; también es útil el manejo de insecticidas.

Siempre que tengamos una reacción local mayor de 10 cm, debemos acudir a un alergólogo. Si se confirmase mediante pruebas la existencia de una alergia, se realizarán una serie de recomendaciones, entre ellas la de llevar encima un autoinyector de adrenalina en situaciones de riesgo y valorar la necesidad de vacunarse: el único tratamiento curativo disponible a día de hoy.
Reacción local extensa tras picadura (foto del Dr. Lluis Marqués)
Para finalizar, os dejamos un folleto explicativo de gran interés avalado por la SEAIC, y para profundizar en la información, la página web: www.alergiaabejasyavispas.com

Dra. Clara Isabel Pérez Padilla.
Médico Especialista en Alergología.
Grupo AlergoMálaga.

jueves, 3 de mayo de 2018

Enfermedades Alérgicas Raras: el Síndrome Gato-Cerdo


         Llega la primavera y con ella comienzan las reuniones con los amigos y las barbacoas al aire libre. Aunque sea una entidad muy poco frecuente, algunos pacientes nos cuentan síntomas mientras disfrutan de estas barbacoas. En esta entrada os traemos un caso de una chica de 25 años con un síndrome de alergia cruzada gato-cerdo.
Amigos haciendo una barbacoa
          La paciente desde los 9 años ha tenido gato en casa y con 11 años comenzó a experimentar síntomas de tipo alérgico al contacto con el mismo, con estornudos, mucosidad de tipo acuoso, picor nasal y ocular llegando a aparecer un asma persistente leve con tos, pitos y ahogo, que ha ido tratando según la prescripción de su médico de familia. Al trasladarse a estudiar a la universidad y no vivir con el gato, solo presentaba síntomas cuando acudía los fines de semana o en vacaciones a su casa.
Gato como posible alérgeno ambiental
        Con 20 años estando en una barbacoa en verano, comienza a sentir picor en la boca de forma inmediata tras tomar un filete de lomo de cerdo y a los 20 minutos presenta una urticaria generalizada, sensación de presión en la garganta y retortijones, lo que motiva su visita a urgencias. Días después, estando en casa, toma embutido (salchichón) apareciendo de nuevo síntomas similares y requiriendo de nuevo asistencia en urgencias.
Síntomas de anafilaxia: Opresión faríngea, dolor abdominal
        Entre ambos episodios había tomado solomillo de cerdo muy hecho, así como carne de otras especies con buena tolerancia, por lo que decide consultar con nosotros para descubrir que le está ocurriendo.
Solomillo de Cerdo
       Al ser una entidad rara, es necesaria la intervención de un especialista en Alergología para un diagnóstico precoz y dar las recomendaciones oportunas. El primer caso fue descrito en 1994, aunque no hay mucho investigado, este se produce por hipersensibilidad a la proteína seroalbúmina del gato que es parecida antigénicamente a la seroalbúmina del cerdo y por este motivo se produce la reacción a ambos. Las seroalbúminas de los mamíferos están presentes en diferentes tejidos y secreciones, incluidas la carne, la piel y la leche. Por lo que la paciente presenta una alergia respiratoria al gato (Fel d 2-seroalbumina) y una alergia alimentaria a la carne del cerdo.
Una alergia poco común: Síndrome Gato-Cerdo
    Generalmente la alergia a la seroalbúmina del gato suele preceder en años a la alergia a la carne de cerdo, que suele aparecer ya en la edad adulta.
A través de este mismo tipo de proteínas, se han descrito otras asociaciones menos frecuentes como el síndrome gato-cordero (se considera la carne de cordero como la menos alergénica de los mamíferos) o el síndrome hámster-caballo (asma por epitelio de hámster y alergia a la carne de caballo). En la mayoría de los casos, los pacientes tienen inicialmente síntomas respiratorios con los epitelios y posteriormente desarrollan la alergia alimentaria

      Es frecuente también que las reacciones aparezcan con carne poco hecha, cruda o que haya sido secada o ahumada y menos probable si esta está muy hecha.

        Las reacciones aparecen rápidamente tras la ingesta de la carne (20-40 minutos), lo que ayuda a diferenciarlo de las reacciones por alergia a alfa-gal, otra proteína responsable de alergia a la carne, que da reacciones retardadas varias horas después del consumo.

      Aunque se conoce bien la historia natural que sigue esta enfermedad, parece ser que la IgE específica a la seroalbúmina de gato puede disminuir progresivamente con el tiempo, ya que se han dado casos de algunos pacientes que han podido tolerar la ingesta de cerdo de forma puntual sin presentar síntomas. Tal vez la exposición a gato continua o puntual como la de nuestra paciente es la que mantiene esta sensibilización e IgE elevada al alérgeno.

Pese a que los síntomas que describe la paciente son bastante sugestivos de alergia, nos debemos de apoyar en la realización de pruebas cutáneas y análisis de sangre para la determinación de IgE específica. Nuestra paciente presentaba pruebas cutáneas positivas a gato, perro y caballo e IgE positiva para carne de cerdo, epitelio de gato, perro y caballo y alfa-gal negativo. Por lo que la diagnosticamos de este síndrome de alergia cruzada a gato-cerdo y pudimos darle la recomendación de evitar la carne de cerdo y poder mantener el resto de especies.
Autoinyectores de Adrenalina
    A parte de la evitación de los alimentos de origen porcino, la paciente será portadora de un autoinyector de adrenalina, a la que entrenamos en consulta para su uso en caso de una reacción grave por la ingesta inadvertida de los mismos.

Dra. Teresa Posadas Miranda
Médico Especialista en Alergología
Grupo AlergoMálaga

miércoles, 2 de marzo de 2016

Particularidades de la alergia a los frutos secos: ¿Hay que retirarlos todos?



Los frutos secos son llamados así porque todos tienen una característica en común, que es la presencia de forma natural de menos de un 50% de agua en su composición. Este rasgo nos sirve para distinguirlos de las frutas desecadas, las cuales en muchas ocasiones se comercializan bajo el mismo calificativo que los primeros.
Frutos Secos
 De este modo y para tener una referencia clara de a qué grupo pertenece cada cual, tenemos como frutos secos: almendras, anacardos o merey, avellanas (“avellana americana” en Málaga), bellotas, cacahuete o maní (las mal llamadas “avellanas” en Málaga), castañas, nueces (de California, de Pecán, de Macadamia…), piñones, pistachos o alfóncigos…, que son semillas comestibles envueltas por una cáscara dura, con alto valor nutricional en ácidos grasos poliinsaturados, proteínas, fibra, minerales y vitaminas. “Popularmente”, se aceptan como frutos secos: el cacahuete, que es en realidad una legumbre, así como en ocasiones los garbanzos y las habas tostadas, el maíz tostado o “kikos”, y las semillas de girasol (las “pipas”) o las de calabaza.

Frutos secos variados: Nueces, anacardos, avellanas, almendras
 Las frutas desecadas no son otra cosa que frutas con alto contenido en azúcares que se someten a un proceso de desecación para aumentar su durabilidad y tiempo de consumo, tales como: uvas pasas, higos secos, dátiles, ciruelas pasas, orejones (albaricoques), etc.
Fruta desecada: Higos secos, pasas, damascos
Los frutos secos aceptan muchas formas de consumo, la más habitual como aperitivo tostado o frito, pero existen otros modos de presentación: incorporados a postres y repostería, algunas estacionales como en turrones y mazapanes o en chocolates y galletas. Pero no hay que dejar de prestar atención a su amplio uso en la gastronomía mediterránea en salsas típicas (salsa romesco, pesto, picadas), sopas, cremas, ensaladas, o acompañando a carne, pescado, en yogures y, como no, con queso y membrillo.
En España, los frutos secos que se consumen con más frecuencia son las nueces, cacahuetes, almendras, pistachos y avellanas.

Consumo de Frutos Secos en España en 2014
Producto
Volumen
(miles de kg)
Consumo
per capita
Frutos secos
126.590,84
2,82
Nueces
27.658,07
0,62
Cacahuete
11.634,71
0,25
Almendra
11.401,79
0,23
Pistacho
4.819,99
0,12
Avellana
3.869,20
0,12
Surtido
8.502,53
0,19
Otros
58.704,54
1,33
Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente

Almendras, Pistachos, Avellanas, Anacardos y Cacahuetes
Aunque la prevalencia real de la alergia a frutos secos es desconocida, los estudios que más certeramente aproximan el problema, sitúan su frecuencia global en menos del 2% de la población. Según el estudio español Alergológica 2005, analizando 369 pacientes con alergia a alimentos, el 26% padecía alergia a frutos secos, de los cuales un 72.6% serían mayores de 15 años, 14.8% niños de 6-15 años y un 12.6% niños de 3-5 años, siendo infrecuente en menores de 3 años, seguramente por las costumbres de consumo que tenemos en nuestro país.
En los niños es más común la sensibilización a un único fruto seco, mientras que en adultos suelen ser sensibilizaciones múltiples, posiblemente asociado a la exposición progresiva a toda la diversidad de los mismos.
Aunque originarios de grupos botánicos diferentes, son probables los fenómenos de reactividad cruzada entre frutos secos, y también entre frutos secos y pólenes, pudiendo ser estos últimos una de las causas de este incremento en la sensibilización.
A nivel mundial, la alergia a frutos secos más frecuente es la debida al cacahuete, sin embargo, en España, por las costumbres de consumo, encabezan el problema la nuez y la almendra, siempre supeditado a las distintas edades de los pacientes y las diferentes áreas geográficas.
La mayoría de los alérgenos corresponden al grupo de proteínas de defensa vegetal, al grupo de proteínas de almacenamiento, o a las profilinas. Todas estas proteínas suelen ser muy similares a las presentes en otros frutos secos, por tanto justifican los fenómenos de reactividad cruzada. Hay que tomar en consideración que estos alérgenos también los contienen los pólenes, y por ello se describen también fenómenos de reactividad cruzada entre pólenes y frutos secos. 

Teniendo en cuenta todas estas consideraciones… si mi hijo es alérgico a un fruto seco, ¿debe evitarlos todos?
Lo cierto es que no existe una respuesta fácil y universal con la que dar solución de forma inequívoca a esta pregunta. Todo dependerá de la historia clínica, el tipo de reacción, el/los fruto/s seco/s implicado/s, y las pruebas alergológicas realizadas (pruebas cutáneas en “prick”, IgE específica en análisis de sangre, y provocación oral si procede). Para que os hagáis una idea, poniendo dos ejemplos muy claros y concretos:
         -Paciente 1: Niño que consume 2-3 nueces, y a los 15 minutos tiene rochas por el cuerpo y labios inflamados. Tiene pruebas positivas a nuez y otros frutos secos como almendra y cacahuete, con los cuales nunca ha tenido reacción y que sigue consumiendo sin problemas. A este niño solamente habría que quitarle la nuez, y no hacerle una prohibición extensiva a todos los frutos secos.
          -Paciente 2: Niña que consume “revuelto de frutos secos”, y a los 10 minutos tiene inflamación de labios y picores. Tiene pruebas positivas a distintos frutos secos, y en la analítica, IgE específica positiva a varios frutos secos pero destaca la almendra. Habría que prohibirle de entrada el consumo de frutos secos en general, y posteriormente realizar estudios de provocación para aclarar cuál o cuáles han sido realmente los responsables de la reacción para aconsejarle su evitación.
Revuelto de Frutos Secos
En el fondo, hay que intentar afinar lo más posible el diagnóstico, siempre y cuando la historia clínica y el tipo de reacción nos lo permita, con la idea de aconsejar lo más fielmente posible la evitación de los alimentos implicados, y que la dieta de nuestro paciente sea lo menos limitada posible.

Dr. Jaime García Campos
Médico Especialista en Alergología
Grupo AlergoMálaga

martes, 30 de septiembre de 2014

Alergia a alimentos + escuela = ANSIEDAD

Como todos sabéis, uno de los grandes problemas que existe hoy en día en lo que respecta a la atención de niños con alergias alimentarias, es la falta de formación en el manejo de reacciones alérgicas por parte del personal escolar. Escuchar la palabra “alergia” dispara las alarmas, generando incomodidad, enfados, opiniones encontradas y falta de compromiso. Y la verdad es que si se analiza, ambas partes tiene su razón: los padres quieren estar tranquilos cuando dejan a sus hijos en colegios o comedores escolares, ya que durante esas horas del día no existe supervisión por su parte. Demandan que el profesorado y/o personal auxiliar esté al tanto de los problemas alimentarios que padece el niño y que exista un compromiso de atención en caso de acaecer una reacción accidental. Pero, por otro lado, el profesorado necesita una serie de conocimientos que no tiene a día de hoy. Necesita saber qué es una alergia alimentaria, aprender a reconocer sus síntomas, y tener claro qué hacer según el grado de severidad de la reacción, pero sobre todo, PERDERLE EL MIEDO A USAR LA ADRENALINA.


Esto se solucionaría de una forma muy sencilla: CURSOS DE FORMACIÓN. No son necesarias más que unas nociones básicas para saber manejar correctamente una reacción alérgica ocurrida durante el horario escolar. Es así de fácil. Un Alérgologo dando una charla de un par de horas sobre el tema y mostrando la facilidad de uso del autoinyector de adrenalina. ¿Tan caro resultaría para las consejerías de salud de cada comunidad autónoma? Dejo caer la pregunta...

No debemos olvidar lo siguiente:
De acuerdo con el artículo 195 del Código Penal, se establece como delito el incumplimiento de la obligación de todas las personas de socorrer a una persona que se halle desamparada y en peligro manifiesto y grave, cuando pudiera hacerlo sin riesgo propio ni de terceros. Igualmente el artículo 20 del Código Penal indica que están exentos de responsabilidad criminal los que obren en cumplimiento de un deber.
Debiendo indicarse que no existirá responsabilidad de cualquier género si en el uso del deber de socorrer, se produce alguna aplicación incorrecta del medicamento de rescate (adrenalina intramuscular) con el fin de salvar la vida del alérgico”.
                                             
                  (Asociación Española de Alérgicos a Alimentos y Látex)



Por tanto, en aras de generar un flujo constructivo de opinión, considero que, UNA FORMACIÓN SANITARIA BÁSICA ES FUNDAMENTAL EN AQUEL PERSONAL QUE TRABAJA HABITUALMENTE CON NIÑOS; Y ÉSTA DEBE INCLUIR, POR TANTO, UN CONOCIMIENTO ADECUADO DEL MANEJO DE UNA REACCIÓN ALÉRGICA ALIMENTARIA.

Os dejamos un vídeo editado por nuestro equipo, donde se os muestra de forma clara y didáctica, todo lo que hay que saber para usar de forma correcta un dispositivo de adrenalina. Recordad, LA ADRENALINA AUTOINYECTABLE NO ESTÁ COMERCIALIZADA PARA USO POR PARTE DE PERSONAL SANITARIO, SINO POR CUALQUIER PERSONA AJENA A ESTE ÁMBITO. La industria farmacéutica ha creado dispositivos de fácil manejo, dirigidos para ser manipulados por personas normales con un mínimo adiestramiento.


Hasta pronto.

Dr. Gonzalo Campos Suárez
Médico Especialista en Alergología
Coordinador del Grupo AlergoMálaga