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lunes, 2 de diciembre de 2019

Las vacunas y la alergia al huevo

Daniel es un niño de 4 años que acude a la consulta de alergia por primera vez. La preocupación de sus padres es que han tenido que posponer dos veces su viaje familiar a Brasil ya que no han podido vacunarlo contra la fiebre amarilla por tener alergia al huevo. Cuando les preguntamos quién le realizaba el seguimiento médico, nos contaron:
           
“El diagnóstico nos lo hizo su pediatra por medio de analíticas frecuentes desde los 9 meses, que fue la edad de inicio de los síntomas. Era la segunda vez que le introducíamos clara cocida, y de forma inmediata presentó un enrojecimiento (eritema) alrededor de la boca y rechazo de la toma. No le hemos vuelto a dar huevo desde entonces”
Niño alérgico a huevo
     Estamos ante un caso de un niño con alergia al huevo, que precisa la administración de una vacuna contra la fiebre amarilla. Como introducción sabemos que el huevo de gallina es una de las principales fuentes de proteínas en la alimentación humana y es, junto con la leche, una de las causas más frecuentes de alergia a los alimentos en la primera infancia. Siempre es preciso consultar con un alergólogo ante toda sospecha de alergia, independientemente de la edad del paciente.

Asimismo, las vacunaciones constituyen una de las principales herramientas de salud pública para el control de las enfermedades. Las vacunas son productos biológicos que contienen uno o varios antígenos (microorganismos vivos o inactivados o una parte o un producto derivado de ellos, en suspensión) que se administran con objeto de producir una protección frente a ulteriores exposiciones al germen en cuestión.
Comité Asesor de Vacunas de la Asociación Española de Pediatría (CAV-AEP)
 El Comité Asesor de Vacunas de la Asociación Española de Pediatría (CAV-AEP) conjuntamente con la Sociedad Española de Inmunología Clínica, Alergología y Asma Pediátrica (SEICAP), avalaron y elaboraron un documento consenso sobre vacunas y alergia, donde se refiere que algunas vacunas están más vinculadas a reacciones alérgicas que otras, “como la triple vírica, la vacuna antigripal, la de la fiebre amarilla, la rabia, la encefalitis centroeuropea y algunos preparados como Epaxal® frente a hepatitis A”. En general, son aquellas elaboradas en huevos embrionados o en fibroblastos de embrión de pollo o que contienen restos de sustancias que son alérgenos comunes como ovoalbúmina, gelatina, antibióticos etc.
Cultivo de vacunas en huevos de gallina
    La vacuna triple vírica (sarampión, paperas y rubeola) se administra a los 15 meses de edad y un refuerzo entre los 4 y 6 años. En España están comercializadas en la actualidad dos tipos M-M-Rvaxpro® (MSD) y Priorix® (GSK).
Vacuna triple vírica M-M-R (sarampión, paperas y rubeola)
Anteriormente existía una vacuna triple vírica (Triviratén®) que se fabricaba de manera distinta y no tenía ningún resto de proteína de huevo, y era la que se usaba en niños con alergia a este alimento, pero fue retirada porque la protección que se obtenía frente a las paperas no era lo bastante buena.
Las vacunas disponibles en la actualidad no contienen proteínas de huevo capaces de desencadenar una reacción alérgica y por ello, en todos los niños con alergia al huevo (incluso con clínica de anafilaxia), la vacunación está permitida. Aquellos niños que hayan tenido una reacción con una dosis previa de triple vírica deberán ser evaluados por un alergólogo. Generalmente, estas reacciones se producen por alergia a otros componentes de la vacuna.

La vacuna contra la gripe (VAG), se administra a niños mayores de 6 meses pertenecientes a determinados grupos de riesgo. En casos de anafilaxia tras la VAG, no se administrarán nuevas dosis, estaría contraindicada.
En casos de alergia al huevo sin anafilaxia grave, una vacuna que contenga menos de 0,6 a 1 mcg/dosis de ovoalbúmina, que es lo que contienen las vacunas antigripales usadas en España, es considerada segura. “En niños con reacciones anafilácticas graves después de la ingesta de huevo, si se considera que la vacunación antigripal es necesaria, deberá administrarse, previa valoración por un alergólogo, en un medio hospitalario con los medios adecuados para el tratamiento de la anafilaxia”.
Vacuna de la gripe en viales
     En cuanto a la vacuna contra la fiebre amarilla, se administra a todas las personas entre los 9 meses y los 60 años de edad que vayan a viajar o permanecer en áreas donde se transmite el virus causal. Los viajeros deben recibir la vacuna 10 días antes de llegar a destino, como mínimo. En España se dispone de Stamaril® (Sanofi Pasteur SA), compuesta por virus vivos debilitados que no provocan la enfermedad, pero inducen protección frente a ella. La legislación de la Unión Europea ha establecido una concentración de 2 μg/ml como la concentración máxima permitida de proteína de huevo que se considera segura en pacientes con anafilaxia previa a dicho alimento. En la vacuna contra la fiebre amarilla, las concentraciones de huevo varían de 2-43 μg/ml según el lote, lo que significa que está contraindicada en pacientes con alergia al huevo.
Vacuna conta la fiebre amarilla
     La fiebre amarilla, al ser una enfermedad febril aguda con alta letalidad, la vacunación es la medida de protección más efectiva. En un artículo publicado recientemente en Brasil, después de la epidemia de fiebre amarilla en 2018, la más grande desde 1980, la vacunación se ha vuelto indispensable. Todos los pacientes con antecedentes de alergia al huevo tuvieron entrevistas estandarizadas y pruebas cutáneas de vacunas nacionales contra la fiebre amarilla (prueba cutánea en prick, prueba cutánea intradérmica o ambas). Los pacientes con prick positivo o intradérmica positiva (si el prick había sido negativo) se sometieron a desensibilización, y aquellos con una prueba de punción cutánea negativa y prueba cutánea intradérmica negativa fueron vacunados bajo supervisión del especialista. 

El CAV-AEP y la SEICAP recomiendan que, si se precisa la administración de la vacuna contra la fiebre amarilla en niños alérgicos al huevo, deberán ser evaluados por un alergólogo.

Dra. Paola Palao Ocharan
Médico Especialista en Alergología
Grupo AlergoMálaga

jueves, 24 de enero de 2019

¿Un nuevo tipo de rinitis?: Rinitis alérgica local.

No es raro que veamos en la consulta a pacientes que nos cuentan síntomas típicos de rinitis alérgica, es decir, salvas de estornudos, obstrucción nasal, picor de nariz y moco acuoso, y que en principio catalogamos de probables rinitis alérgicas. Pero, sorpresa, cuando realizamos el estudio alergológico mediante prick test y/o análisis de sangre para determinar la presencia de inmunoglobulina E específica frente a aeroalérgenos, resultan negativos. Según hemos visto en entradas previas de este blog, estos pacientes deberían ser incluidos, por tanto, en el grupo de las rinitis NO alérgicas.
Skin Prick Test o Pruebas intraepidérmicas con alérgenos
      Pero, en los últimos años, se está investigando sobre un nuevo fenotipo de rinitis alérgica: la RINITIS ALÉRGICA LOCAL. Se trataría de pacientes con clínica típica de alergia y estudio alergológico negativo, que tras la realización de un test de provocación nasal con aeroalérgenos habituales (ácaros, pólenes, epitelios u hongos) reaccionan desarrollando sintomatología típica de alergia. 
Mujer joven, prototipo más frecuente en rinitis alérgica local
El paciente prototipo sería una mujer joven, no fumadora, con rinitis moderada-severa, estacional o perenne, y que puede asociar conjuntivitis y/o asma. Los síntomas predominantes de la rinitis alérgica local son el picor de nariz y el moco acuoso, siendo los ácaros del polvo doméstico la causa desencadenante más frecuente. También los niños y los ancianos pueden verse afectados por esta patología. Como principales alérgenos desencadenantes de la sintomatología, aparte de los ácaros del polvo doméstico, estarían los pólenes (gramíneas y olivo, principalmente), así como los hongos (Alternaria).
Extracción analítica para determinación de IgE específica
    Desde los inicios del estudio de este fenotipo de rinitis, los investigadores se plantearon la pregunta de si la rinitis alérgica local sería un paso previo al desarrollo de una rinitis alérgica tal y como siempre se había descrito (es decir, si en un corto periodo de tiempo podría evolucionar a presentar un prick y/o determinación de IgE específica positivos). Tras estudios de 10 años de seguimiento, se ha visto que no, que se trata de un fenotipo independiente, con un curso crónico y una evolución natural hacia el empeoramiento en la tolerancia a los alérgenos y en la calidad de vida, y hacia el desarrollo de otras comorbilidades como el asma y la conjuntivitis.

La prevalencia de esta patología no es conocida por su actual infradiagnóstico. En una revisión de diversos estudios realizados, se concluyó que podría estar entre el 24,7- 56,7% de los pacientes catalogados como no alérgicos.
Test de provocación nasal
      Después de lo dicho, el principal modo de poder diagnosticar a estos pacientes es mediante el test de provocación nasal, mediante el cual, se les administra a los pacientes una solución con diferentes tipos de alérgenos y se evidencia la existencia o no de reacción. Junto a este test, la determinación de IgE específica en las secreciones nasales y el test de activación de basófilos, complementan el diagnóstico.

El tratamiento de estos pacientes sería similar al de la rinitis alérgica convencional: antihistamínicos orales, corticoides tópicos, etc; y parece que podrían beneficiarse de la inmunoterapia específica (vacunación antialérgica).
Desloratadina, un antihistamínico
    Veremos qué nuevas noticias sobre esta entidad clínica nos depara el futuro.

Dra. Rocío de la Higuera Artesero
Médico Especialista en Alergología
Grupo AlergoMálaga

miércoles, 18 de julio de 2018

Peligro en las piscinas: las avispas

¿Os habéis fijado en esas incómodas avispas que merodean por la ducha y el bordillo de las piscinas? Hoy vamos a hablar de ellas, de cómo reaccionar ante una picadura y cómo saber si somos alérgicos.
Avispa papelera o Polistes dominula muy frecuente en nuestras piscinas
Aproximadamente, el 3% de la población sufre reacciones alérgicas generalizadas por el veneno de abejas y avispas. Se estima que tres o cuatro personas fallecen al año por esta causa, según datos de la Sociedad Española de Alergología e Inmunología Clínica (SEAIC). En los últimos diez años la incidencia de reacciones alérgicas graves se ha incrementado en un 20%.

¿Sabéis diferenciar una abeja de una avispa?

Las avispas tienen un aguijón liso y retráctil, que sale con facilidad de la piel, por eso pueden picar varias veces. Las abejas tienen, en cambio, un aguijón fijo y aserrado, con ganchos, que quedan anclados tras la picadura, provocando su evisceración y su muerte, ya que la glándula del veneno está unida al intestino. Por ello, las abejas solo pueden picar una vez.    
Mucho cuidado con las avispas. Cuando una avispa pica, libera una feromona que incita a otros miembros de la colonia a picar, por lo que es aconsejable, en caso de picadura, alejarse rápidamente de la zona para evitar un ataque masivo.
A la izquierda una abeja y a la derecha una avispa
La función de las abejas en la naturaleza es la polinización de las plantas, por ello tienen ese aspecto “peludo” tan característico, como los abejorros, para recolectar el polen. Son herbívoras, ya que se alimentan fundamentalmente de néctar. Las avispas son cazadoras y depredadoras de insectos, son omnívoras, comen de todo. Hay que tener especial cuidado con no dejar restos de comida que puedan atraerlas.
Cuidado con las comidas campestres: recoged todo al terminar
¿Qué debo hacer si me pican?

Se aconseja lavar la herida con agua y jabón, aplicar compresas frías o hielo.
Aplicar frío reduce la inflamación y el picor
Si la picadura es de abeja, debe retirarse el aguijón lo más rápidamente posible, sin presionar sobre el saco que contiene el veneno porque podríamos inocular una mayor cantidad. Para ello, podríamos ayudarnos de una tarjeta.
En principio, no debemos alarmarnos, ya que la mayoría de las reacciones a la picadura suelen ser locales, con picor, dolor, enrojecimiento e inflamación alrededor de la zona inoculada.
Cuando el área de inflamación es mayor de 10 centímetros de diámetro, la reacción no se considera normal, y puede ser indicativo de futuras reacciones alérgicas generalizadas, con lesiones a distancia, dificultades para respirar, mareo, síntomas digestivos, etc. Es decir, lo que constituye una reacción alérgica generalizada grave o anafilaxia.

Así, si la inflamación local de la picadura es grande, va a ser necesario el uso de antihistamínicos orales y corticoides en crema o sistémicos para aliviar los síntomas. Si la picadura ha tenido lugar en la boca u orofaringe el paciente, debe acudir a las urgencias más cercanas, para vigilar una posible evolución a una obstrucción de la vía respiratoria.
En las reacciones generalizadas, si solo se afecta la piel, suelen ser suficientes los antihistamínicos y corticoides sistémicos, pero en las anafilaxias es necesario administrar adrenalina intramuscular de forma inmediata: un tratamiento esencial que puede salvarnos la vida.

Unos consejos imprescindibles para evitar la exposición:
Nido de avispas
No se acerque a panales de abejas ni a nidos de avispas.
Nunca haga movimientos bruscos. Si una abeja o avispa se posa sobre alguna parte de su cuerpo, no intente matarla ni espantarla; permanezca quieto o haga solo movimientos lentos hasta que se aleje.
No manipule frutas y en general comidas al aire libre. No se acerque a los cubos de basura en la calle.
Si deja ropa en el suelo, sacúdala antes de ponérsela, pues puede haber alguna avispa entre los pliegues.
Evite caminar descalzo, así como hacerlo por huertos o cualquier área con abundantes flores.
Durante la época de actividad (mayo a septiembre) use ropa de colores poco llamativos y evite perfumes y espráis para el cabello cuando salga al campo.
No pode árboles ni siegue césped o setos durante la época de actividad.
Las colisiones con estos insectos pueden causar picaduras; por lo tanto, evite correr o montar a caballo, en bicicleta o en moto, en áreas en que haya abundancia de flores. Un coche descapotable puede ser especialmente peligroso.
Dentro de recintos cerrados mantenga una red para atrapar cualquier insecto volador que penetre; también es útil el manejo de insecticidas.

Siempre que tengamos una reacción local mayor de 10 cm, debemos acudir a un alergólogo. Si se confirmase mediante pruebas la existencia de una alergia, se realizarán una serie de recomendaciones, entre ellas la de llevar encima un autoinyector de adrenalina en situaciones de riesgo y valorar la necesidad de vacunarse: el único tratamiento curativo disponible a día de hoy.
Reacción local extensa tras picadura (foto del Dr. Lluis Marqués)
Para finalizar, os dejamos un folleto explicativo de gran interés avalado por la SEAIC, y para profundizar en la información, la página web: www.alergiaabejasyavispas.com

Dra. Clara Isabel Pérez Padilla.
Médico Especialista en Alergología.
Grupo AlergoMálaga.

viernes, 29 de septiembre de 2017

¿Qué debo tener en cuenta sobre los medicamentos para mi alergia?



'Sebastián' es un hombre de 23 años, no fumador, deportista, y miembro de las Fuerzas de Seguridad del Estado. Nunca se imaginó a sí mismo utilizando un inhalador antes de salir a correr por las mañanas por la preciosa ciudad de Ronda (Málaga) donde vive. Pero hace un par de años fue diagnosticado de alergia respiratoria, con síntomas de rinitis y asma bronquial. El problema de no respirar bien se agravaba con el ejercicio físico y más aún con el aire frío de la mañana.
'Sebastián': Militar asmático
Acudió al alergólogo, se le realizaron pruebas en la piel y de función pulmonar, y tuvo que aceptar que, con la medicación para los síntomas y las recomendaciones que le hizo el especialista, su vida había ido a mejor. Se le recomendó que valorase la posibilidad de iniciar tratamiento con vacunas (inmunoterapia específica frente a los pólenes que le causaban el asma y la rinitis), pero de entrada no quiso. Sí estuvo de acuerdo en ir realizando revisiones periódicas.
Pruebas Cutáneas Prick, Espirometría y Ventolín
 En su última visita, admitió que había tenido que usar el tratamiento más veces de lo habitual en los últimos meses, habiendo llegado a ser atendido una noche de urgencia y necesitando aerosoles y otros medicamentos debido a una crisis intensa de falta de aire.

Se le realizó una espirometría (prueba de función pulmonar muy sencilla que permite evaluar si existe una obstrucción bronquial, por ejemplo), apreciándose cifras peores a las que se habían obtenido el año previo. Entonces admitió que, como venía a la consulta, había dejado de tomar la medicación que usaba a diario, “por si le hacíamos alguna prueba”.

Es verdad que en caso de asistir a una consulta de alergia por primera vez para realizar los test en la piel (los pricks), es recomendable venir sin haber tomado antihistamínicos unos días antes (según de cual se trate, entre 7 y 10 días).  Tal vez esta recomendación sea la causa de que muchos pacientes interpreten que esto afecta a “todos los medicamentos”. Pues NO es así.
Suspender antihistamínicos 7-10 días antes para las pruebas cutáneas
 Cuando en una revisión de control de un paciente con asma bronquial, el médico le realiza una espirometría, ya sabe que es asmático y que usa tratamiento. Lo que le interesa conocer con la prueba es si el tratamiento está siendo útil en mejorar su capacidad respiratoria. Por eso, es bueno que se acuda con la medicación tomada. Y si resulta que esos días la rinitis no le ha dejado abandonar los antihistamínicos, pues no se dejan, nos indicará cómo de “fuertes” son los síntomas, y nos ayudará a relacionarlos con los alérgenos que en ese momento están en el ambiente (ácaros, pólenes, hongos…).

Tras aclarar esto con 'Sebastián', dijo que se había pensado mejor lo de la vacuna, y que deseaba iniciar el tratamiento. (En realidad, lo había consultado con amigos, vecinos y su madre y le habían recomendado hacerlo, pero lo que le animó definitivamente fue el Dr. Google. Por desgracia es así no solo en alergia, se hace más caso a los legos que a los especialistas).
Inmunoterapia con alérgenos: Un tratamiento con más de 100 años
 Y le surgieron algunas dudas: ¿Podré dejar los inhaladores y los antihistamínicos?, ¿puedo tomar otros tratamientos (antibióticos, analgésicos,…) si me estoy vacunando? ¿si los tomo harán más o menos efecto?
Aquí tenéis algunas respuestas:

Si la eficacia de la vacuna fuera la esperada, los síntomas (moqueo de nariz, tos, falta de aire, etc) irán disminuyendo en intensidad y frecuencia, poco a poco, por lo que la necesidad de usar fármacos para aliviarlos será menor. Pero NO será de forma inmediata, por lo que no se debe abandonar el tratamiento sin supervisión de forma brusca.
Si a lo largo del tratamiento surgieran otras enfermedades, desde un dolor de cabeza o de muelas a una infección que necesitara antibióticos, serán tratadas de la misma forma que si el paciente no se estuviera vacunando. La vacunación antialérgica NO afectará a mi sistema inmune para defenderme de infecciones y no voy a librarme de la gripe o voy a dejar de tenerla por hacer el tratamiento. Por cierto, a los que sois asmáticos: ¡DEBÉIS VACUNAROS DE LA GRIPE CADA AÑO!
Campaña vacunal contra la gripe 2017
Los tratamientos con vacunas NO interaccionan con otros medicamentos. Es decir, no incrementan ni disminuyen el efecto de antibióticos, antiepilépticos, antiinflamatorios, antihipertensivos, etc. Ni siquiera con otras vacunas (solamente hay que dejar una semana de diferencia entre cualquier vacuna y la vacuna antialérgica).
Las vacunas antialérgicas no interaccionan con fármacos
 Y así, 'Sebastián', ha empezado a vacunarse para que los pólenes habituales de donde vive le resulten menos dañinos cuando se vea obligado a respirarlos.

¡Ya os contaremos si el año que viene se alegra de haber confiado en nosotros!

Dra. Gloria Requena Quesada
Médico Especialista en Alergología
Grupo AlergoMálaga.

lunes, 16 de enero de 2017

¿DOCTOR, ES GRIPE, UN CATARRO O UNA ALERGIA?



Estamos en la época del año en que las consultas se llenan de pacientes con estornudos, mocos, tos y congestión.
Cuadro gripal
 Durante el invierno, el frío favorece la diseminación de multitud de virus (incluyendo el de la gripe) con predilección por asentarse en nuestro sistema respiratorio. ¿Cómo podemos evitar el contagio?: Lavándonos las manos con frecuencia, usando pañuelos de papel desechables, tapándonos la boca al toser o estornudar, evitando besar a niños o personas que pudieran estar enfermas, abrigando la boca y nariz y, por supuesto, VACUNÁNDONOS DE LA GRIPE. Es también importante no acudir a urgencias si no hay síntomas de gravedad (fiebre elevada, afectación importante del estado general, dolores articulares y musculares muy intensos), porque puedes llegar sin gripe pero marcharte con ella. El hecho de que durante el otoño/invierno se padezcan uno o dos “catarros” de vías altas (sin síntomas de gravedad) es algo que entra dentro de lo normal.
Vacunación de la gripe
 Pero muchas personas no admiten lo anterior y tratan de encontrar una explicación a sus síntomas con teorías sin base alguna (incluso nosotros, los médicos, las alentamos en ocasiones): “Tengo las defensas bajas”, “Si no tomo antibióticos no me curaré bien”, “Si no alimento a mis defensas con algún derivado lácteo muy caro y publicitado enfermaré de nuevo”, “Unas pastillas de caramelo o jarabes de homeopatía me curarán”, etc.
La respuesta inmunitaria contra los virus
 Otros tratan de hallar una explicación achacando los síntomas a una alergia ambiental. Es cierto que en invierno existe la posibilidad de padecer una alergia respiratoria (ésta no es exclusiva de la primavera), pero los síntomas presentan algunas diferencias: el picor de nariz, oídos, ojos, o la mejoría al cambiar de sitio (si se trata de una alergia al polen se mejorará cuando se entre en casa, y si es por los ácaros, cuando se salga al exterior), son dos claros ejemplos. Siempre, en caso de duda, mi médico me orientará (no la vecina o el presentador del programa de salud de la tele).
Sintomatología nasal
 Me gustaría aclarar que las “defensas”, en la población general, NO bajan espontáneamente, y no hay que aportarles una alimentación especial ni suplementos de ningún tipo. Se debe comer sano, una dieta mediterránea normal, realizar ejercicio físico regular (no hace falta ir al gimnasio, con caminar ligero media hora varios días a la semana es suficiente), y protegerse del frío.
Las defensas o sistema inmune no precisan "suplementos"
Los puntos que enumero a continuación constituyen un resumen que puede esclarecer muchas dudas:
-          - LOS VIRUS NO SE CURAN CON ANTIBIÓTICOS.
-       - LA GRIPE ES UN VIRUS, ERGO, NO SE CURA CON ANTIBIÓTICOS.
-    - LOS JARABES PARA LA TOS, PASTILLAS DE CARAMELOS O PRODUCTOS DE HOMEOPATÍA NO SIRVEN PARA NADA SALVO PARA ENRIQUECER AL QUE LOS COMERCIALIZA.
-         - ACUDIR A URGENCIAS POR UN RESFRIADO PONE EN RIESGO DE CONTAGIO A OTRAS PERSONAS Y A MÍ MISMO.
-    - LOS “ACTIMELES” Y SIMILARES NO MEJORAN NUESTRAS DEFENSAS PERO SÍ MERMAN NUESTRO BOLSILLO.
-      - LA ALERGIA RESPIRATORIA PUEDE SUCEDER EN INVIERNO, UN MÉDICO TITULADO (Y SI ES ALERGÓLOGO, MEJOR) PUEDE ACLARAR TUS DUDAS.

Y recordad, el frío se irá y protestaremos por el calor, ¡eso seguro!

Dra. Gloria Requena Quesada.
Médico Especialista en Alergología.
Grupo AlergoMálaga.