miércoles, 8 de junio de 2016

El futuro de la alergia alimentaria: ¿nuevos tratamientos a la vista?



Si estás leyendo esto, quizá sea porque tú mismo, tu hijo o algún familiar cercano padece una alergia alimentaria. En el momento en que te enteraste del diagnóstico, muy probablemente pensaste: "¿Cómo podemos tratar esto?", "¿Tendré que sufrirlo el resto de mi vida?" 

Todos los días en la consulta nos enfrentamos a las mismas preguntas. Y, salvo algunos casos, como la alergia a la leche y al huevo en la primera infancia, que generalmente se superan de forma espontánea en los primeros años de vida, el resto de alergias alimentarias, tanto en niños como en adultos, es decir: las alergias a pescado, frutos secos, fruta, marisco…etc, suelen ser para toda la vida, e implican la necesidad de establecer una evitación estricta del alimento en cuestión.

Sin embargo, en los últimos años se están vislumbrando en el horizonte diversos protocolos y terapias que buscan la consecución de la reducción del umbral de reacción al alimento, la desensibilización al mismo (tolerancia transitoria) y, lo más deseado: la tolerancia permantente o curación de la alergia. El desarrollo de tratamientos para las alergias alimentarias es una tarea ardua, ya que nuestro sistema inmunitario suele ser reticente a “cambiar de opinión”.

¿Qué tratamientos existen en la actualidad y cuales se están desarrollando?

Es importante recordar que muchos de estos tratamientos son todavía experimentales, pero la luz que arrojan al final del túnel es prometedora.

La Inmunoterapia Oral Específica con Alimentos (ITO o ITOE, en inglés SOTI)
Este tipo de inmunoterapia oral, consiste en un protocolo más o menos estructurado para la introducción de forma gradual del alimento al que se es alérgico, desde cantidades “infinitesimales”, que no son detectadas por el sistema inmune, “acostumbrándolo” poco a poco a la presencia del mismo hasta llegar a la cantidad objetivo (a veces superar el umbral “traza”, a veces la ración completa del alimento). Una vez conseguida la cantidad objetivo, se mantiene a diario o varias veces por semana.

Actualmente, con este protocolo, algunos pacientes alcanzan la tolerancia permanente o curación, lo que implica que pueden comer el alimento libremente “sin miedo a reacciones”. Muchos otros sólo consiguen una desensibilización, es decir, toleran el alimento mientras tengan contacto frecuente con él (diario o varias veces a la semana).
ITOE: Inmunoterapia Oral Específica con Alimentos
Durante el protocolo no están exentas las reacciones alérgicas, más frecuentes en el periodo inicial de aumento de dosis, aunque tampoco inexistentes en el periodo de mantenimiento, al igual que hay ciertos riesgos futuros como la posibilidad de desarrollar una esofagitis eosinofílica (3% de los pacientes).

Inmunoterapia Sublingual con Alimentos (ITSL)
Este tipo de inmunoterapia, de modo similar a la que se emplea para el tratamiento de la alergia respiratoria a pólenes, ácaros, etc, pretende poner en contacto el alérgeno alimentario, depositando una pequeña gota de líquido bajo la lengua, donde se absorbe y se presenta al sistema inmune “de forma amiga”, para que éste lo interprete como algo “inofensivo”. Actualmente, la única vacuna de este tipo que se encuentra comercializada es una que contiene Pru p 3, un alérgeno del melocotón, que está muy presente en todas las frutas de la familia de las rosáceas, así como en otros alimentos de origen vegetal.
SLIT-Melocotón: Vacuna sublingual de LTP, una proteína vegetal.
Inmunoterapia Epicutánea (EPIT)
Hace varios años que se está investigando sobre esta posibilidad. ¿Os imagináis poneros una pegatina/parche sobre la piel, similar a los parches de nicotina, y así superar vuestra alergia alimentaria? En este caso contendría el alérgeno alimentario que se liberaría en pequeñas cantidades a través de la piel y, con el tiempo, se inducirían los cambios deseados en el sistema inmunológico. Actualmente sigue en fase de investigación, porque una de las principales reacciones que genera son las dermatitis en la zona de implantación.
El futuro de las vacunas en parches o epicutáneas
Inmunoterapia con Alérgenos Alimentarios Modificados.
El sistema inmunológico de una persona alérgica reconoce proteínas específicas de un alimento. En el caso de la alergia a cacahuete, sabemos que una de estas proteínas, como es "Ara h 2", es contra la que el sistema inmunológico desarrolla una fuerte respuesta en algunos individuos. A través de la biotecnología, los investigadores han sido capaces de modificar las áreas de reconocimiento para que el sistema inmune desarrolle tolerancia. En este sentido, uno de los estudios más prometedores que actualmente se está desarrollando es el estudio FAST, en el que emplean una proteína modificada (recombinante) de carpa “Cyp c 1”, para el tratamiento de pacientes con alergia al pescado.
Ingenieria molecular recombinante, las vacunas del futuro
Como veis, parece que en los últimos 10 años ha habido un cambio radical en el modo de abordar la alergia alimentaria, desde la evitación estricta y de por vida, a la irrupción de diversas técnicas, protocolos, vacunas y modelos de inmunoterapia, que sin duda esperamos que sigan avanzando adecuadamente y nos den la oportunidad de tratar lo mejor y más rápido posible a los pacientes alérgicos a alimentos.

Dr. Jaime García Campos
Médico Especialista en Alergología
Grupo AlergoMálaga

12 comentarios:

  1. Hola
    Gracias por el artículo.
    Leyéndolo me surge una duda. ¿ Si todas las líneas de tratamiento avanzan en el sentido de una exposición progresiva, entonces las dietas exentas podrían resultar contraproducentes?
    En mi caso tengo una hija de 6 meses diagnósticada de alergia no mediada a la proteína de la leche de vaca desde el mes de edad. Nos aconsejan no introducir el alimento hasta el año de edad y a mi hacer dieta estricta y sin trazas mientras sigamos con la lactancia durante ese año. Por otro lado también nos han comentado que este tipo de pacientes tiene más riesgo a la larga de sufrir una alergia mediada a la leche. Mi inquietud es si ésto último podría ser provocado por el retraso en la introducción del alergeno para evitar la alergia no mediada.

    Gracias de antemano por la respuesta

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  2. Hola Dra Queen,

    Lo primero aclararte que aunque no lo pone expresamente en ninguna parte del artículo, hace referencia en todo momento a alergia alimentaria IgE mediada, por lo que el mecanismo inmunológico por el que se produce la alergia de tu hija es distinto, y no sirven este tipo de terapias.

    En la "alergia clásica", mediada por inmunoglobulina E, hace años siempre se recomendaba la evitación estricta, incluidas las trazas. En los últimos años, se sabe que cuanto mayor y más frecuente sea el contacto con pequeñas cantidades del alimento (por ejemplo las mismas trazas, siempre y cuando estén por debajo del umbral de reacción), más fácil va a ser la tendencia natural a la tolerancia.

    En el caso de las alergias/hipersensibilidad no IgE mediada, el consejo sigue siendo la evitación, generalmente por 2-3 años, en los que se pueden repetir test de exposición al alérgeno en cuestión. Para tu hija, lo primero decirte que aseguren el diagnóstico, que en este caso suele ser de exclusión, que haya sido valorada por un alergólogo con pruebas cutáneas y/o analíticas (que deben ser negativas), y para estar seguro de la reproducción de la sintomatología, se suele aconsejar 4 semanas de evitación y reintroducción del mismo para evidenciar la clínica. Si puedes seguir con la lactancia materna perfecto, pero si la demanda es mayor (además de la dieta complementaria), tendrías que intentar introducir una fórmula hidrolizada de leche.

    Es difícil que una alergia no IgE, evolucione a una forma de alergia IgE mediada, pero es importante establecer bien el diagnóstico, porque la evitación innecesaria por una "supuesta no IgE", si que puede hacer perder la tolerancia adquirida y favorecer el desarrollo de una alergia IgE.

    Espero haberte ayudado, y te invito a que nos sigas en el blog.

    Un saludo y gracias a ti.

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  3. Hola Jaime
    Gracias por tu respuesta, muy aclaradora, la verdad es que me ha costado encontrar bibliografía tan clara sobre la diferencia en el tratamiento de un tipo u otro de alergia.
    Te cuento un poco nuestro caso y abuso un poco más de ti para ver si tomo una decisión adecuada.
    El caso es que mi hija estuvo ingresada en neonatos y allí recibió varios bibes de fórmula. Después continuamos con lactancia materna exclusiva y sobre el mes las deposiciones se tornaron verdosas, después empezaron a contener abundante mucosidad hasta un día (coincidiendo con que yo tomé septrim) en que apareció mucosidad sanguinolenta. También las heces eran explosivas y molestas y había poca ganancia de peso. Yo por precaución dejé los lácteos a groso modo pero no hice una dieta exenta de proteínas, el caso es que desaparecieron los restos sanguinolentos aunque no las diarreas. Una semana aproximadamente después volví a ingerir lácteos y reapareció la sangre durante varios días. Acudí al pediatra y me aconsejaron que hiciera dieta exenta estricta, lo hice y a las 4 semanas desapareció toda la clínica por lo que el pediatra concluyó que era alergia no mediada y me dijo que debía seguir la dieta hasta el año.

    Como no me quedé tranquila al final conseguí visita en la unidad de alergologia pero eso ya fue cuando la niña tenía 5 meses. Le hicieron prick test que fue negativo. Confirmaron diagnóstico y misma recomendación.
    El caso es que test de exposición como me aconsejas realmente no hemos hecho. Ahora tantos meses después con un periodo de limpieza del alergeno de 5 meses me surgen dudas sobre si sería adecuado hacerlo o vamos a perder lo ganado.
    Me gustaría saber tu opinión al respecto
    Gracias de nuevo, un saludo
    Marta

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  4. Buenas noches Marta,

    Te voy a contestar sobre lo que me has escrito.

    Por una parte se teoriza que esos "biberones de ayuda" que se dan en los primeros días (con frecuencia necesarios), pueden favorecer una sensibilización inicial a la leche, que queda "oculta" mientras se sigue con lactancia materna y sale nuevamente a la luz cuando se pasa nuevamente a la lactancia artificial. Este tipo de historia, suele ser de Alergia IgE Mediada.

    Las deposiciones de los lactantes pueden presentar fluctuaciones tanto en consistencia como en color en los primeros meses. Unas heces verdosas o mucosas, pueden responder a muchas otras patologías más probables y frecuentes que a una alergia alimentaria (en este caso no IgE mediada). Es más importante cuando presentan restos sanguinolentos que podrían asociarse a una enterocolitis alérgica (inflamación del tracto digestivo con daño en la mucosa), que puede unirse a una falta de ganancia ponderal. Estos dos datos clínicos, si pueden apoyar de forma más clara una historia de alergia no IgE mediada. A veces estas NoIgE, suelen requerir dietas más estrictas, inclusive como refieres, casos en los que la madre tiene que hacer dieta mientras esté dando la lactancia.

    Si ya ha sido valorada también por Alergología (y digo Alergologos de especialidad) también me quedo "más tranquilo", ya que además las pruebas cutáneas negativas apoyan el diagnóstico.

    Quedan un par de cuestiones. Cuando termines la lactancia materna, tendrás que pasarte a una leche de fórmula (te invito a que leas la entrada de las "leches"), a veces no toleran leches extensamente hidrolizadas, y tienen que tomar "leches" de soja o arroz. Y finalmente, el hecho de exponer nuevamente a su hija al alimento no va a hacer retroceder lo ganado, será aconsejable hacer esa provocación quizá al año (ya que con lo que me has contando, me impresiona de acertado el diagnóstico), porque la única forma de ver si ha alcanzado la tolerancia es dándosela, con lo cual podemos tener dos respuestas bien ausencia de clínica, tolerancia y superación de la alergia, o reproducción de molestias abdominales, diarrea +/- mucosidad sanguinolenta, por lo que habría que continuar evitando durante un nuevo tiempo de meses/año.

    Creo que ya está todo. Un saludo.

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    1. Muchísimas gracias. Así haremos. Ya he leído varias entradas del blogg. Muy interesantes. Yo soy médico de familia, lo recomendaré a mis compañeros. La verdad es que creo que tenemos en general poco conocimiento sobre las alergias.
      Un saludo afectuoso

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    2. De nada, gracias a ti por seguirnos.

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  5. Hola Jaime,
    siguiendo con la pregunta de la Dra. Queen, mi hijo a los 2 meses empezó a presentar deposiciones verdes, mucosas y en ocasiones con hebras de sangre (poca cantidad). De peso va muy bien y no tiene ninguna otra sintomatología asociada (ni irritación, ni gases, etc..) Al resultar el cultivo negativo se le diagnosticó IPLV no IgE mediada, y yo empecé la dieta sin lácteos. Después de casi dos meses de dieta, los síntomas persiten (incluso en las 3 útimas semanas he eliminado huevo y soja). A la espera de la visita con el gastroenterólogo, de aqui a 3 semanas, ¿es necesario seguir con la dieta extenta de lácteos? En caso de que la dieta no mejore la sintomatología, ¿es importante darle la fórmula extensamente hidrolizada (no la quiere ni en pintura)? ¿o se podría probar de introducir una leche de fórmula normal?
    Por otro lado, ¿tenéis referencias bibliográficas sobre algunas cosas que he leído en vuestro blog?
    - Pequeños aportes de proteínas en la dieta NO son favorecedores del mantenimiento de la sensibilización (visto en el post de Leches de fórmula).
    - El gluten introducido entre los 4 y 6 meses disminuye el riesgo de celiaquía (leído en el post de alimentación complementaria).

    Muchas gracias,

    Mireia.

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    1. Hola Mireia,

      La historia / síntomas que usted refiere puede ser compatible con una Alergia / Hipersensibilidad no IgE. Supongo que con “cultivo” se refiere a que investigaron si podría tratarse de una diarrea de origen infeccioso, pero no que no comenta en ningún momento si le hicieron pruebas cutáneas o analítica para descartar sensibilización a proteína de leche de vaca (que supongo que sí, y por ello concluyeron APLV no IgE Mediada).

      La parte de la historia que no encaja es que tras 2 meses de evitación en la dieta de su hijo (inclusive en su propia dieta) no haya experimentado mejoría, más aun ampliando las restricciones dietéticas (quizá sin mucho fundamento).

      Si no me fallan los cálculos su hijo tendrá unos 4 meses, y supongo que si usted hace dieta es porque sigue con lactancia materna a esperas de introducir la alimentación complementaria.

      El hecho de continuar o no con evitación de los alimentos, después de casi 2 meses y sin experimentar mejoría, yo también lo pondría en entredicho, y quizá reintroducirlos y ver si se experimenta algún cambio podría ser un dato adicional que comente tanto en la visita al gastroenterólogo (que tendrá que descartar que no se trate de otra patología exclusivamente digestiva) como a su pediatra y alergólogo.
      Si una dieta estricta no consigue una mejoría, habría que replantear el diagnóstico, y por tanto no tendría mucho sentido ni una fórmula hidrolizada, ni extensamente hidrolizada, al menos desde el punto de vista alergológico (distinto sería la digestibilidad del preparado, porque hay muchas otras fórmulas anticólicos, antireflujos…).

      Respecto a la bibliografía de los dos ítems que apuntas se los podría pedir a la Dra. Requena, que fue quien desarrolló ese post (aunque no sé si los tendrá “localizados”), pero idealmente le sugiero que traslade esta última parte de tu comentario, como un nuevo comentario en su entrada.

      Gracias a ti, un saludo.

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  6. Me alegro que se avance bastante en el tratamiento y control de las alergias alimentarias ya que es un problema que cada vez lo sufrimos más pero que con los debidos tratamientos y controles se puede sobrellevar bastante bien.

    Es muy importante que los productos avisen debidamente todos los posibles alérgenos que puedan contener y para ello tiene que haber una manipulación correcta de los alimentos y un debido control de alérgenos en cada producto que afecte de manera directa a la población

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  7. Buenas tardes:

    Completamente de acuerdo contigo. Hay que ser estrictos en las medidas y normas de manipulación de alimentos, para garantizar que el producto final solamente está compuesto de los ingredientes referidos, y para ello es fundamental tener cadenas de producción lo más específicas posibles, aplicar todas las normas de manipulación para evitar contaminaciones cruzadas entre alimentos, además de cualquier otro agente patógeno, contaminación, etc.

    Un saludo.

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  8. Anónimo11/20/2016

    Gracias por el artículo. Yo soy alérgico a las frutas rosáceas, frutos secos y en menor medida algunas legumbres y hortalizas, pero hace años dejé de ir a revisión porque siempre me decían lo mismo y no podían darme más solución que "evitar lo que me produzca síntomas".

    Ahora según leo en el artículo existe una vacuna sublingual para el melocotón, pero no sé si está indicada sólo para casos graves (personas que sufren anafilaxia) o podría estarlo también en casos como el mío (picor oral, ocasionalmente ligera dificultad para tragar, un episodio de urticaria general...todo evitable con una dieta muy restrictiva)

    ¿La vacuna sublingual para el melocotón es ya un tratamiento estándar? ¿permite tolerar frutas rosáceas hasta el punto de poder comer una pieza entera sin molestias, o sólo melocotón? ¿Es muy largo el tratamiento?

    Un saludo

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    1. Buenas noches.

      La alergia a rosáceas se pueden manifestar con diferentes cuadros clínicos, desde síndromes de alergia oral (prurito oral), reacciones cutáneas, rinitis, asma... hasta la anafilaxia.

      Esta alergia alimentaria suele presentarse por una sensibilización del paciente a una proteína concreta que se llama LTP, presente en la piel de las frutas, pero también en frutos secos y verduras. La proteína que se suele analizar en laboratorio, concretamente es la LTP del melocotón (Pru p 3).

      La vacuna SLIT-melocotón está indicada en aquellos pacientes con alergia a melocotón o vegetales donde se demuestra una sensibilización a dicha proteína (es decir, no sirve de nada si no hay ninguna LTP a la que el paciente sea alérgico).

      Es un tratamiento inmunterápico, estandar y disponible, bajo petición por el especialista en alergología al laboratorio que lo comercializa.

      El periodo de tratamiento es de 3 años, tiempo durante el cual el paciente cambia la tolerancia a la cantidad de proteína que es capaz de asimilar presentándose tanto pacientes que son capaces de comer la pieza entera de fruta, al igual que otras frutas o frutos secos, otros que no llegarán a consumir una ración completa, pero ganan la tranquilidad de que contactos inadvertidos que antes le generaban síntomas ya no, así como una proporción de casos en los que por reacciones no es posible concluir el mismo.

      Hay que evaluar cada caso de forma individualizada.

      Un saludo.

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